sábado, enero 29, 2011

EL COTOPAXI

El 29 de enero me levanté a las 3 de la mañana para tomar el vuelo de AVIANCA que sale a las 6 de Lima con destino a Bogotá. Es una madrugada tenaz, pero lo pone a uno sobre los picos de la Cordillera Blanca, a la hora del amanecer. Sin embargo, incluso allá arriba, la mañana estaba demasiado nublada. La luz hacía enormes esfuerzos para romper la oscuridad. (tomé las fotos de arriba a manera de consolación). Pero nada de los picos nevados. Decepcionado, me quedé dormido, cosa que rara vez me pasa cuando voy en avión.
Me desperté de pronto, preciso cuando el avión volaba frente a ese nevado casi imperceptible en el extremo superior izquierdo de la foto. Y cuando miro hacia abajo, allí está: el gran Cotopaxi, en toda su belleza y en toda su magnitud. Me maravilla que, aun cuando duermo, el GPS de mi subconsciente siga vigilante y me despierte en el momento preciso. La madrugada se justificó.

Hace años no volaba tan cerca del cráter del gran Cotopaxi
Mi amigo Arturo Guerrero escribió un lindo artículo en EL COLOMBIANO titulado "Cotopaxis en el camino", sobre esta entrada de mi blog. Por supuesto, después de leerlo mi Ego quedó más alto que este activísimo volcán. ¡Gracias Arturo! ¡Más vos!